El juez laboral Álvaro Flores, de Chile, participó, por videoconferencia, en una sesión de juicio del 3er Panel del Tribunal Regional del Trabajo de la 4ta Región del Estado de Rio Grande do Sul, Brasil, el 8 de julio.

El magistrado chileno preside la Asociación Latinoamericana de Jueces del Trabajo.

En la participación, el juez dio un informe sobre los números de salud pública de Chile, en la lucha contra el coronavirus.

Señaló que Brasil y Chile tienen problemas comunes para realidades similares.

Hoy, en total, hay 120 equipos de trabajo especializados en Chile, 17 Tribunales de Apelación y 1 Corte Suprema. El país tiene 17 millones de habitantes.

Informó que los procedimientos para conflictos laborales legales se modernizaron y simplificaron hace menos de 10 años e incorporaron tecnologías de comunicación.

La duración de un proceso de trabajo de primer grado, en ciudades sin sobrecarga, varía de 1 mes a 5 meses. En ciudades con sobrecarga de trabajo, como Santiago, varía de 1 mes a 10 meses.

Las tasas de conciliación durante el proceso son altas, es decir, 40%.

La pandemia

La pandemia significó una migración rápida e incluso mayor al trabajo virtual o remoto. Hoy, el 85% del total de servidores están confinados y todos los jueces.

Las primeras medidas fueron tomadas directamente por los tribunales en marzo. Poco después, la Ley 21.226 suspendió los procedimientos, incluso dentro de los diez días posteriores al levantamiento del estado de emergencia.

Esta Ley 21.226 confió a la Corte Suprema para emitir una Orden Acordada, para regular la situación de emergencia, privilegiando las cuestiones de precaución familiar y penal con las personas privadas de libertad.

Una segunda ley, número 21.227, estipula que los empleadores pueden suspender los contratos de trabajo y los trabajadores pueden solicitar el dinero acumulado en el seguro de desempleo durante cuatro meses, en cantidades decrecientes.

Las pequeñas y medianas empresas enfrentan mayores dificultades económicas. Hoy, el 70% de los trabajadores en Chile están subcontratados, utilizando un extenso sistema de tercerización.

El visitante narró que esta realidad, sumada a la precariedad típica de este outsourcing generalizado, coincidió con el abrupto final de muchas empresas.

La efectividad de la justicia laboral será aún más difícil, según el juez. En estos días, menos del 30% de las audiencias se llevaron a cabo.

La grave acumulación de casos en el período posterior a la pandemia puede ocurrir poco después del final del estado constitucional de emergencia, programado, en Chile, para el 14 de septiembre.

Crédito: https://www.trt4.jus.br/portais/trt4/modulos/noticias/320766